Lev Nikoláievich Tolstói no escribió una gran obra que trasciende el tiempo para reflejar la vida en la Rusia zarista durante la tumultuosa era napoleónica. Esta gran obra literaria es una viaje desde los salones aristocráticos de San Petersburgo y Moscú hasta los campos de batalla ensangrentados de Austerlitz y Borodinó.
La novela se articula en torno a dos ejes temáticos que le dan título: la guerra, con su caos, su brutalidad y su aparente falta de sentido heroico individual; y la paz, espacio de la vida familiar, el amor, el crecimiento personal y la búsqueda espiritual. Tolstói entrelaza magistralmente las vidas de varias familias aristocráticas –principalmente los Bezukhov, los Bolkonsky y los Rostov– cuyos destinos se ven irrevocablemente marcados por los acontecimientos históricos que sacuden Europa entre 1805 y 1812.
En el corazón de esta vasta narrativa encontramos personajes de una complejidad psicológica que los hace profundamente humanos. Pierre Bezukhov, el idealista torpe y bondadoso, heredero de una inmensa fortuna, emprende una tortuosa búsqueda de sentido vital, transitando desde la masonería hasta la experiencia directa del sufrimiento en la guerra. El Príncipe Andréi Bolkonsky, inteligente, cínico y ambicioso, busca la gloria en el campo de batalla, solo para encontrar la desilusión y, finalmente, una comprensión más profunda de la vida a través del amor y el dolor. Natasha Rostova, vibrante, impulsiva y llena de una alegría contagiosa, personifica el amor y la evolución de una joven encantadora hasta una mujer madura que ha conocido la pérdida y la redención.
"Guerra y Paz" es el espacio ideal para las profundas reflexiones filosóficas de Tolstói sobre la historia, el liderazgo y la naturaleza del poder. El autor desafía la concepción "heroica" de la historia, donde los grandes cambios se deben a las acciones de unos pocos individuos prominentes (como Napoleón o el Zar Alejandro). En su lugar, Tolstói propone la historia como el resultado de una infinidad de pequeñas acciones, de la voluntad colectiva de millones de individuos anónimos.
Tolstói describe minuciosamente ambientes, batallas y estados de ánimo. Alterna con maestría las grandes panorámicas históricas con los detalles íntimos de la vida doméstica. Es una lectura que perdura en la mente mucho después de haber cerrado el libro.