Es mucho más que una novela, son varias.
Tiene dos partes, la primera hasta el capítulo 56 que se lee en forma tradicional y luego, la segunda parte que se lee en un orden aleatorio, lo que le da poder de decisión al lector, algo así como "el lector termina la obra" según Roland Barthes. (La muerte del autor, 1967) La mayor parte transcurre en París, luego en Buenos Aires. Es la "París" de los intelectuales trasnochados, de la bohemia y del jazz, de las noches de bares llenos de humo, (se acuerdan cuando se podía fumar en los bares?) y de las apasionadas discusiones de los intelectuales sobre temas universales, el amor, la soledad, la muerte, la literatura...
Es una y a la vez todas las historias, de amores y desencuentros, de exilios, de pérdidas, de nostalgia, de solidaridad. Un grupo de amigos que se reúnen en "El club de la serpiente", es decir, una tertulia de intelectuales. La Maga, una uruguaya que vive en París, simple y tierna, madre de Rocamadour, y Horacio Olivera, un intelectual, que sabe mucho de todo, son los protagonistas. Rayuela es un juego, es el camino de la tierra al cielo y todo lo que va surgiendo en el medio.
Para mí fue un libro inspirador, me inspiró a aprender francés y conocer París. Aunque tiene muchas lecturas, porque lo releí muchas veces, y cada vez encontraba algo nuevo, una capa más.
Recomiendo especialmente el capítulo 7. El capítulo 7 describe un beso, entre dos amantes, como solo Julio Cortázar puede hacerlo. Y capítulo el 68, es realmente maravilloso. Es mágico, está escrito con un lenguaje inventado que no existe, pero igual se entiende, en la mente del lector se termina de escribir este relato corto.