El espía perfecto. John Le Carré. 1986

Otra apasionante novela sobre el mundo de los espías. Esta vez el protagonista está oculto y no va detrás de un enemigo sino detras de su propia historia. Magnus Pym es un hombre que ha alcanzado el límite de su resistencia psicológica. Tras una doble vida construida sobre el engaño como base de su profesión y de su vida, Pym se refugia en el aislamiento, planteándonos una paradoja inquietante: ¿cómo es que el espía más "perfecto" se convierte, de la noche a la mañana, en un traidor despreciable?

La novela despliega todo lo mejor del autor y de las historias de espionaje en una tensa doble cacería. Por un lado, la agencia de inteligencia, donde los jefes y compañeros de Pym, buscan en su casa y acosan con preguntas a su mujer que tambien trabaja con ellos. Es un ambiente sofocante de recelos y señales de alerta donde los antiguos aliados de Pym ahora lo acosan. Para el sistema, un espía solo conserva su perfección si está bajo control, retirado o muerto; cualquier atisbo de autonomía es visto como una amenaza que debe ser erradicada. Por otro lado, vivimos la cacería interna de Magnus. En su refugio secreto, se dedica a redactar una extensa carta para su hijo, en un intento desesperado por ofrecerle, por primera vez, la única verdad que posee.

El verdadero corazón de la obra no es la política, sino la crisis de identidad. La traición de Pym no nace de una ideología, sino del peso de una vida que ha sido una actuación constante. Aquí surge la figura de su padre, Rick, cuya influencia moldeó la personalidad de su hijo hasta convertirlo en una persona que se alejó completamente de la realidad. Al final, Le Carré nos deja una reflexión amarga sobre el oficio: ser el espía perfecto exige la anulación total del "yo". Cuando Magnus intenta recuperar su humanidad a través de su confesión, sella su destino ante un sistema que no perdona la búsqueda de la verdad.

Es, en definitiva, una obra donde la mayor amenaza no es el enemigo extranjero, sino la propia memoria y la necesidad de ser, finalmente, uno mismo. Algo que no se perdona en el amplio espectro del espionaje, donde cada persona tiene una personalidad desdoblada y secreta, tal vez, imprescindible para sobrevivir, cuando el protagonsita cruza este límite pone en peligro su vida.

El palacio de la luna. Paul Auster. 1989

Otro de mi escritores preferidos, Paul Auster.  Una novela dinámica, que nos lleva por los caminos de la identidad y la soledad de un joven, el protagonista, Marco Stanley Fogg. Ya el nombre nos dice bastante, no? Es una amalgama de exploradores y viajeros (Marco Polo, Stanley y Phileas Fogg) que vaticina el viaje introspectivo que es el hilo conductor de la historia.

La historia comienza con la pérdida y la herencia. Tras quedar huérfano, Marco queda bajo la tutela de su tío Victor, un músico más soñador que exitoso. Este tío, es su gran compañero y referente, al morir le deja un legado de 1,492 libros. En un acto de "supervivencia poética", Marco consume con avidez el conocimiento de estos volúmenes mientras los va vendiendo para subsistir, hasta quedar literalmente desposeído.

Aquí comienza el descenso de Marco hacia la indigencia en el Central Park, allí se rodea de los seres y las situaciones más extrañas y raras de una gran ciudad. Es una caída que funciona como un rito de iniciación. La salvación llega a través de lo fortuito: el reencuentro con un amigo de la época escolar y el inicio de una relación con Kitty Wu, una amiga en común, quien se convierte en un ancla emocional para un joven que parece flotar a la deriva.

El punto de inflexión surge cuando Marco entra al servicio de Thomas Effing, un anciano excéntrico y postrado en una silla de ruedas. A través de las memorias de Effing, la novela se transforma en un rompecabezas generacional. Lo que comienza como un trabajo de "acompañante terapéutico" se convierte en un viaje hacia el pasado que conecta a Marco con sus propios orígenes de una forma que nunca imaginó.

Esta hermosa novela, es una exploración sobre cómo el pasado nos persigue y cómo el azar, y las decisiones que tomamos cada día, parecieran escritas de antemano en el libro del destino. Es una lectura amena, dinámica, entretenida y llena de historias que se cruzan, es una joya para quienes aman las historias donde todo parece estar conectado por hilos invisibles.

Las flores de la guerra. Geling Yan 2012

Esta apasionante historia se desarrolla durante el sitio de la ciudad de Nanjing por el ejército japonés en el año 1937. 

La brutal entrada de los soldados japoneses convierte la vida cotidiana en un campo de guerra, donde todo vale y la gente solo piensa en sobrevivir.

En medio del caos, Shujuan y otras doce estudiantes encuentran un refugio precario en el desván de la parroquia de Santa María Magdalena, bajo la protección del padre Engelmann. Allí, entre rezos, silencios y el eco lejano de los disparos, las niñas intentan preservar algo de su inocencia. Escasea la comida y el agua para todos los habitantes de la ciudad. Salir a buscar alimento y agua también es un gran riesgo.

Pero el verdadero quiebre llega con la aparición de Zhao Yumo y un grupo de prostitutas. Ella es hermosa, enigmática y profundamente libre. Ella y el excéntrico grupo  llegan a la casa parroquial escapando de la violencia. Pero, su presencia desestabiliza el frágil orden moral del lugar y obliga a todos —muchachas, clérigo y ayudante— a hacerse preguntas incómodas: ¿qué significa ser “pura” en tiempos de barbarie?, ¿quién decide el valor de una vida?, ¿dónde empieza la verdadera dignidad? 

Esta novela navega en la profundidad del alma humana. Con una prosa dinámica, intensa y conmovedora, la autora construye un relato donde el miedo convive con el deseo, la culpa con la compasión, y la amistad con sacrificios impensables. Es una historia sobre mujeres en situaciones extremas, sobre elecciones imposibles y sobre la capacidad —a veces dolorosa— de amar en medio del horror. 

Es una historia que nos deja reflexionando, nos hace pensar. No hay que juzgar a las personas por la apariencia ni por el trabajo que realizan. Todo es circunstancial y estar expuestos a la violencia, a la muerte o a situaciones extremas puede hacer que los seres más viles o indignos (a los ojos de la sociedad)  realicen proezas heroicas. 

Un final inesperado, sorprendente, que deja al lector pensado y reflexionando aún después de haber acabado el libro. Uno de esos libros que no deseamos que terminen. Que la historia continúe, porque los personajes son entrañables y no vas a querer cerrar el libro.


Latinoamericanos buscando lugar en este siglo. Néstor García Canclini. 2008

En este libro, el autor analiza la situación de América Latina, dentro del contexto de la globalización y como afecta este fenómeno a su industria cultural, a su sociedad y su economía, entre otras cosas. La gran incógnita es, como integrarse sin perder originalidad, como ser global y a la vez local. No perder identidad en la maroma de producciones culturales hegemónicas, pero a la vez, no quedar afuera del circuito cultural global. 
La dependencia económica, la colonización cultural y la desintegración de las fronteras afectan directamente a la producción cultural de cada país. En este contexto mundial donde las nuevas tecnologías son protagonistas, el autor, hace hincapié en como las políticas culturales dan respuestas a las grandes preguntas del siglo XXI.

¿Qué es ser latinoamericano en el siglo XXI? Cuál sería la cultura latinoamericana, si es que existe. ¿Qué lugar ocupa? Y además, se puede hablar de una cultura latinoamericana, cuando gran parte de la producción cultural se produce en Miami o Los Angeles, Estados Unidos, es decir, fuera de Latinoamérica. La reflexión se enfoca en como ser auténtico y a la vez, global. Resguardar la identidad sin aislarse. Participar de la economía global y los avances tecnológicos, sin perder el foco, sin perder el color y la identidad cultural de cada país, aunque las fronteras se desdibujen en tratados comerciales, regionales o internacionales.

Al abrir las fronteras y la economía, también se produce un cambio cultural, donde la influencia de los migrantes juega un papel importante. El autor habla de una cultura que cambia y evoluciona con la sociedad frente a los desafíos del siglo XXI, la tecnología y la globalización. ¿Las comunicaciones y los lobbies empresarios acortan las fronteras para las mercaderías, pero... la producción cultural, también entra en el rango de mercadería?

El autor nos deja pensando, reflexionando, sobre la búsqueda de ese espacio latinoamericano, que nos pertenece, pero que cada día hay que ganarlo. Es un libro que plantea más preguntas que respuestas, pero son preguntas imprescindibles para comprender el contexto mundial y donde queda situada Latinoamérica con toda su multiculturalidad, su variedad, su riqueza. 


Orlando. Virginia Woolf. 1928

En septiembre me dediqué a releer los clásicos de Virginia Woolf.  

En esta ocasión, Orlando. Quizás, sea el primer transgénero de la literatura, escrito en 1928.

Es, sin lugar a dudas, una de las novelas más singulares del modernismo inglés. De hecho, la primera vez que lo leí, no lo entendí, casi no me di cuenta, en que momento se convirtió en mujer y pensé que me había salteado una parte del libro. 

Bajo la apariencia de una biografía —aunque es en realidad una sátira del género—, la autora narra la vida de un joven aristócrata que, tras vivir siglos sin apenas envejecer, se transforma en mujer.  Con esta metamorfosis fantástica, Woolf cuestiona la rigidez del género, la identidad y las convenciones sociales: el alma, parece decirnos, no conoce de sexos, y las diferencias entre hombres y mujeres son construcciones culturales. Orlando, ahora renacido como mujer, no deja de vivir aventuras y cruzar fronteras y culturas. Con esto, la autora, nos dice muchas cosas, la personalidad y el género es una construcción social, nada cambia aunque cambia todo. Orlando es aceptado y nadie duda que sea la misma persona. 

La novela es también una carta de amor a Vita Sackville-West, amiga y amante de Woolf, a quien la escritora quiso consolar por la pérdida de su herencia, negada por ser mujer.

Además, habla del trabajo aburrido y rígido del biógrafo (un guiño a su padre, quizás) porque siempre debe atarse a la verdad, aunque esta sea disparatada o increíble. Siempre debe contar lo que sucedió, aunque cueste creerlo. Es una novela con varias capas de lectura. Se la puede leer varias veces y van a descubrir múltiples facetas. 

El estilo poético y alegórico convierte Orlando en una lectura exigente, pero a la vez,  fascinante: mezcla sátira, manifiesto feminista y relato amoroso. La edición de Lumen (2014) recupera además la célebre traducción de Borges, pieza clave para entender cómo llegó Woolf a los lectores de habla hispana.

Hay que tener en cuenta el contexto histórico. El clima de la época era un poco asfixiante para una mujer, y especialmente mujeres con inquietudes literarias como Virginia Woolf. La mujer estaba relegada a la vida, de hogar y familia, y la literatura era una forma de escape, de dejar volar la imaginación, como bien lo demuestra la autora con la metamorfosis de Orlando. Es decir, que en la escritura todo es posible. No así en su época.

Orlando sigue siendo, un siglo después, un himno literario a la libertad de ser y de escribir.

Un cuarto propio. Virginia Woolf. 1929

Este libro de Virginia Woolf está más vigente que nunca, en estas épocas de feminismos alterados. Es un ensayo, pero a la vez un manifiesto sobre el lugar de la mujer en la sociedad, sobre la sumisión y opresión del patriarcado. Hay que tener en cuenta que lo escribió en 1929. 

La autora remarca la relación entre la mujer, la literatura y la libertad. En su época, pero también en esta, 100 años después. Con una prosa lúcida y profundamente reflexiva, Woolf plantea una premisa: simple y potente a la vez: para que una mujer pueda desplegar todo su potencial creativo necesita independencia económica y un espacio propio, tanto físico como simbólico. Decir esto en 1929, cuando la mujer recién comenzaba a asistir a la universidad y a votar, o participar en la vida pública, fue revolucionario. 

A partir de esta idea, la autora recorre la historia de la exclusión femenina en el ámbito cultural: la falta de acceso a la educación, la desigualdad en bibliotecas y universidades, la dependencia económica y las limitaciones sociales que silenciaron o dificultaron, la voz de tantas escritoras. Con ironía y sensibilidad, Woolf "imagina" lo que habría ocurrido si Shakespeare hubiera tenido una hermana con el mismo talento: ¿habría podido escribir, ser leída, trascender?

Es un despliegue de agudeza e imaginación a los que nos tiene acostumbrados esta autora. Invita a pensar la escritura femenina no como un eco subordinado al canon masculino, sino como una voz autónoma, libre de las cadenas de la tradición patriarcal. Su llamado sigue siendo actual: la necesidad de que las mujeres conquisten su derecho a crear, a ser leídas y reconocidas como sujetos plenos de la literatura. Más allá de la denuncia, Woolf abre un horizonte de posibilidades, para pensar y reflexionar.

Un cuarto propio no queda solo en un ensayo, sino que es una obra compleja y actual, que interpela directamente al lector. Es una mezcla de análisis crítico, junto a una narración íntima y personal  acompañada de una mirada visionaria, son los ingredientes que convierten al texto en "imprescindible"  para lectores que deseen comprender las tensiones entre género, poder y creación artística, no son nuevas ni millenials y que vienen de muchos años atrás.

Los años divinos. Oriol Regás. 2010

El libro narra la vida de Oriol Regás, promotor cultural barcelonés. Importante figura de la cultura y la noche barcelonesa. Fue el creador de la discoteca "Bocaccio" de Barcelona. Esta "boite" funcionaba en un subsuelo de la calle Muntaner entre 1967 y 1985. Era el núcleo y lugar de encuentro de los artistas que conformaban "la gauche divine" o "la divina izquierda". En esa época y lugar, Beatriz de Moura y Oscar Tusquets crearon la famosa editorial. Joan Manuel Serrat frecuentaba el grupo. El escritor y periodista Joan de Sagarra también era asiduo de este espacio cultural que aún hoy es famoso y recordado en Barcelona. Jorge y Gonzalo Herralde, cineastas, "Colita", fotógrafa española, Elsa Peretti, diseñadora de joyas y modelo italiana, Ana Maria Moix, poeta, Víctor Manuel y Ana Belén, cantantes... y la lista sigue y sigue. Entre cineastas, escritores, músicos, periodistas, editores, bailarines, modelos y deportistas sobresalientes de la cultura catalana y del mundo.

Oriol cuenta su infancia, su vida, lejos de sus padres, criado por un abuelo católico y cruel. Sus hermanos, algo mayores que él, sus tios, el halo religioso y represor que el patriarca imponía a la familia y las escasas visitas de su madre, fueron conformando una personalidad compleja. 

Por el contrario, su padre, un "sibarita" "un bon vivant" muy mal visto por su abuelo y su madre, al que veían muy poco. Su madre, comparada con una "serpiente" por su malvado abuelo, quien mantuvo una relación homosexual con una mujer llamada Matilde por más de 40 años, lo que era imperdonable para el abuelo, la época y la sociedad catalana del momento. 

Oriol escribe sus memorias, donde cuenta la vida cultural y la noche barcelonesa. Una mezcla de música, cine, deportes, moda, y un largo etcétera. 

Un libro muy interesante para conocer la vida de un promotor cultural que tuvo una infancia difícil, y una vida llena de emoción, anécdotas y amigos muy famosos e influyentes. Deambular junto a él por la historia del siglo XX y vida nocturna y cultural de Barcelona.


El espía perfecto. John Le Carré. 1986

Otra apasionante novela sobre el mundo de los espías. Esta vez el protagonista está oculto y no va detrás de un enemigo sino detras de su pr...