Es una novela sobre dos seres solitarios que se encuentran, en un pueblo llamado San Alfonso. Sonia Reus es una huérfana, que vive en el asilo del pueblo. Las monjas dirigen esta casa de huérfanos y le dan todo el amor posible a Sonia. Ella vive soñando con un amor que conoció en una noche de verano. Toda su vida gira en torno a la obsesión por ese hombre que ya ni la recuerda.
Bautista Pissano es un anarquista que cumple condena en la prisión del pueblo. Transcurre el siglo XX con todas sus nuevas ideas, sus cambios, sus novedades.
Sonia y Bautista se miran, se cruzan, se encuentran. Son dos personas solitarias, cada una ensimismada en su historia, en su vida, en su soledad, en su búsqueda.
La autora nos muestra la vida monótona del pueblo, donde todo sucede en cámara lenta. Es un pequeño pueblo donde todos saben de la vida de todos. Todos se conocen, como una gran familia. Sus recuerdos, sus mitos, sus costumbres. Los pequeños sueños, los grandes logros. Es un pueblo que representa todos los pueblos, es parte de la mitología del país mismo.
Si bien ambos personajes son seres taciturnos y solitarios, también son soñadores. Ambos desean y buscan un mundo mejor, tanto individual como colectivo.
En esta novela prevalece la esperanza de que el amor puede sanar las heridas, puede sobreponerse a todo. Puedo curar las viejas heridas, el amor todo lo puede. En la vida de Sonia, que busca su pasado, su identidad y su futuro. Y la vida de Bautista, que lucha por sus ideales y aunque cae preso, su conducta es ejemplar y sale adelante. Se reinserta en la sociedad pueblerina de San Alfonso. Trabaja como carpintero, y retoma las riendas de su vida.
Es una novela de fácil lectura, amena, con una destacada construcción profunda de la psiquis de los personajes.
En este blog reseñamos también "La tierra del Fuego", otra fascinante novela de la misma autora.
Te gustaría obtener este libro ahora? Ingresa aquí