El jardín de los venenos. Cristina Bajo. 2005

Esta historia transcurre en el siglo XVIII en Córdoba. Sebastiana Zuñiga vive con su padre Gualterio y su madre, doña Alda. La familia esconde oscuros secretos, que tienen que ver con su linaje, cuestión muy importante en la sociedad de la época.

La vida está regida por la religión católica, las oraciones y los curas confesores. El destino de toda mujer de "buena familia" casta y pura, solo tiene dos caminos: el matrimonio o el convento. 

Sebastiana es una ávida lectora y estudia latín. Se inclina especialmente por la botánica. Lo que es raro en una mujer tan joven.

El hito que marca la desviación en su vida es un amor secreto, del cual queda embarazada y es en este punto donde se desencadenan los hechos que transformarán su vida.

En un breve paso por el convento, donde es recluida, conoce a Sor Sofronia, quien le enseña los secretos de su jardín de hierbas aromáticas y medicinales. Sor Sofronia la toma como aprendiz y Sebastiana nunca más dejará de estudiar las plantas medicinales, para buenos y malos fines. Cuando Sor Sofronia muere, le deja sus preciados libros sobre medicina, ocultismo y herboristería, libros prohibidos por la iglesia católica. 

Le buscan un marido, para cubrir la "deshonra" de la familia, la cual carga siempre en los hombros de las mujeres. El candidato, con quien la obligan a casarse, es don Julián Ordóñez, sucio, violento, borracho, que además, tiene una doble vida, y esconde sus secretos.

A partir de las dudosas muertes de su marido y su madre, Sebastiana va tomando las riendas de su vida. Ya no permitirá que nadie decida por ella. Impondrá su voluntad por las buenas o por las malas. El conocimiento es la llave que la ayudará a librarse de algunas cargas y escollos en su vida. Todo lo aprendido sobre botánica, hierbas y brebajes, le dará cierto poder sobre las malas personas que la rodean, pero también será una forma de condenarla. Estos conocimientos la ayudarán a librarse del maestro Lope de Soto, su segundo marido, un soldado, violento y obsesionado con ella. Un personaje tan siniestro que el lector llegará a detestar. Pero Sebastiana logra librarse de él. En este caso, el conocimiento vence a la fuerza bruta del soldado. 

Sin embargo, en esa sociedad tan atada a la religión, las mujeres no pueden decidir nada, ni romper las cadenas de la familia, la sociedad o la iglesia. El cura confesor de Sebastiana, y médico de la orden jesuita, dice claramente: "que lástima que Sebastiana es una mujer, con todo ese conocimiento, si fuese un muchacho, lo tomaría como ayudante".

En este novela, Cristina Bajo, se aleja del relato histórico, y se sumerge en el mundo oscuro de la religión católica, los libros prohibidos, de la magia y la medicina ancestral. El conocimiento es un aliado para librar del mal a la joven protagonista. Pero también, la autora deja bien claro el lugar secundario que ocupan las mujeres y como dependen totalmente de los varones de la familia.

En este blog reseñamos otras novelas de la misma autora, sigue estos enlaces para leer más:

El espía perfecto. John Le Carré. 1986

Otra apasionante novela sobre el mundo de los espías. Esta vez el protagonista está oculto y no va detrás de un enemigo sino detras de su pr...